Las lentillas ofrecen una comodidad que las convierte en una opción muy popular entre quienes necesitan corrección visual. Además de permitir una mayor libertad de movimiento (ideal para personas activas), los avances tecnológicos han hecho que sean más cómodas y fáciles de usar.
Por estas ventajas, es normal que algunas niñas y niños se interesen en llevar lentes de contacto. Pero ¿a qué edad se pueden poner lentillas los niños? ¿Es seguro que los menores las lleven?
¿Pueden los niños usar lentillas?
Sí. Muchas niñas y niños pueden llevar lentillas sin problema. Aunque la media de edad para empezar suele ser los 13 años, hay casos en los que menores desde los 8 años las usan de forma segura y eficaz.
La clave está en la madurez, no en la edad. Usar lentes de contacto implica una mayor responsabilidad que llevar gafas. Según el tipo de lentillas (diarias, quincenales o mensuales), será necesario seguir una rutina estricta de higiene y cuidado ocular para evitar infecciones o molestias.
Lentillas en menores por motivos médicos
En algunos casos, las lentillas son necesarias incluso para bebés. Por ejemplo, cuando una niña o niño nace con cataratas congénitas (una opacidad del cristalino), puede requerir cirugía y posterior uso de lentillas especiales de uso prolongado para continuar su desarrollo visual hasta que se le puedan implantar lentes intraoculares más adelante.
¿Cuándo es buena idea usar lentillas?
Más allá de la estética, hay situaciones en las que las lentillas pueden ser una alternativa práctica a las gafas:
1. Si practica deporte
Las lentillas son ideales para niñas y niños que hacen deporte, ya que permiten un campo de visión más amplio y evitan los inconvenientes típicos de las gafas: empañarse, moverse o caerse.
Además, pueden combinarse con gafas protectoras sin graduar, lo que puede resultar más económico que unas gafas deportivas graduadas. También existen lentillas con filtro UV que ayudan a proteger los ojos del sol, aunque siempre se recomienda complementar con gafas de sol homologadas para proteger completamente los ojos y la piel alrededor.
2. Si las gafas afectan a su autoestima
Aunque hoy en día hay gafas con estilos muy modernos, algunas personas menores de edad siguen sintiéndose incómodas llevándolas. Si las gafas afectan a su seguridad o no se sienten a gusto con su aspecto, las lentillas pueden ser una buena solución para ver bien sin modificar su imagen.
3. Si necesita una graduación muy alta
Las lentillas pueden ser más cómodas para quienes tienen una graduación elevada. Las gafas con lentes gruesas pueden resultar pesadas o dar el efecto de «ojos de botella», algo que las lentillas evitan. Además, las lentillas rígidas pueden ofrecer una visión más nítida en ciertos casos.
4. Si pierde o rompe las gafas con frecuencia
Es habitual que durante la infancia se pierdan o rompan gafas. Cambiarlas o repararlas continuamente puede salir caro. Las lentillas, especialmente las desechables diarias, pueden ser una alternativa práctica. Eso sí, el menor debe demostrar responsabilidad para usarlas correctamente.
Ventajas y desventajas de las lentillas en niños
Antes de tomar la decisión, conviene valorar los pros y contras de usar lentillas a una edad temprana:
Ventajas
- Menor riesgo de que se rompan o pierdan, especialmente si son lentillas diarias.
- Mayor comodidad para hacer deporte o actividades intensas.
- Corrigen la visión sin alterar la apariencia.
- Reemplazar una lentilla es más económico que unas gafas nuevas.
Inconvenientes
- Requieren limpieza o cambio diario, salvo que sean lentillas de uso prolongado autorizadas para dormir.
- Si no se siguen las normas de higiene, aumenta el riesgo de infecciones oculares.
- Hay que cumplir con el calendario de reemplazo (diario, quincenal o mensual).
- No deben usarse en caso de infección ocular, alergias o irritación.
¿Cómo conseguir lentillas para tu hijo o hija?
Lo primero es pedir cita para una revisión ocular completa y una adaptación de lentillas. Es importante avisar de antemano al centro de óptica para que el examen incluya la prueba de lentillas.
Tras la adaptación, el equipo de atención visual te dará una receta específica con la marca y tipo de lentillas recomendadas. Así sabrás exactamente qué modelo comprar en Lenstore para garantizar el bienestar visual de tu hijo o hija.
