Los problemas de visión, como la vista borrosa o ciertos defectos oculares, son una preocupación común en todo el mundo. Conocer los factores que pueden provocar este tipo de trastornos visuales es clave para mantener una buena salud ocular y prevenir el deterioro de la visión con el paso del tiempo.
Sigue leyendo para descubrir qué afecciones pueden afectar tu vista, cuáles son hereditarias y qué otros elementos pueden influir en su aparición.
¿Los defectos oculares tienen un componente hereditario?
Sí, muchos problemas de visión tienen un origen genético. Algunas condiciones oculares frecuentes, como los errores de refracción o ciertas enfermedades visuales, pueden transmitirse de madres y padres a hijas e hijos. Si tus progenitores tienen dificultades visuales, es más probable que tú también las desarrolles.
Aunque la genética influye, también existen otros factores (como la edad, los traumatismos, el entorno y ciertas enfermedades) que pueden afectar tu agudeza visual o provocar defectos oculares.
Cuando hablamos de “mala visión”, solemos referirnos a la dificultad para ver con nitidez. Sin embargo, también puede implicar síntomas como dolor d, los ojos sequedad ocular, visión doble o molestias. Si experimentas cualquier problema de visión, consulta a una persona especialista en cuidado ocular.
Trastornos visuales con base genética
Los problemas visuales de origen hereditario incluyen desde errores de refracción hasta alteraciones más complejas del movimiento ocular. A continuación, te explicamos los más comunes.
Errores de refracción
Estos defectos visuales dificultan enfocar correctamente objetos cercanos o lejanos. Los principales son:
- Miopía: dificultad para ver de lejos.
- Hipermetropía: dificultad para ver de cerca.
- Astigmatismo: visión distorsionada o borrosa a cualquier distancia.
Pueden acompañarse de fatiga ocular, halos alrededor de luces, visión doble o necesidad de entrecerrar los ojos. Generalmente se corrigen con gafas o lentillas.
Estrabismo
El estrabismo es un defecto ocular que impide la alineación correcta de los ojos. Uno mira hacia delante, mientras el otro se desvía. Tipos principales:
- Esotropía: el ojo se desvía hacia adentro.
- Exotropía: el ojo se desvía hacia afuera.
- Hipertropía: el ojo se desvía hacia arriba.
- Hipotropía: el ojo se desvía hacia abajo.
Aproximadamente el 30% de los casos en infancia tienen antecedentes familiares. Puede tratarse con gafas, lentillas, parches o cirugía.
Ambliopía (ojo vago)
Este problema visual ocurre cuando uno de los ojos no desarrolla correctamente la visión durante la infancia. Esto altera la conexión entre el ojo y el cerebro. Aunque normalmente afecta solo a un ojo, en algunos casos pueden verse implicados ambos. La genética es un factor de riesgo importante.
Enfermedades oculares hereditarias
Existen más de 350 enfermedades oculares vinculadas a la genética. Algunas pueden causar pérdida progresiva de visión o incluso ceguera.
Muchas de estas afecciones aparecen a edades tempranas si hay antecedentes familiares. Otras, como el glaucoma, las cataratas o la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), suelen desarrollarse con el envejecimiento.
Glaucoma
El glaucoma daña el nervio óptico, frecuentemente debido a un aumento de la presión intraocular. Sin tratamiento, puede provocar ceguera. Si hay casos en tu familia, el riesgo es mayor.
Cataratas
Se producen cuando el cristalino pierde transparencia, lo que genera visión borrosa. Aunque son más frecuentes con la edad, también pueden aparecer en personas jóvenes. Tener familiares con cataratas incrementa el riesgo.
Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
La mácula permite una visión central nítida. Su deterioro por envejecimiento causa visión borrosa y pérdida de detalle. La DMAE suele tener un componente hereditario.
Factores ambientales que afectan la visión
Además de la genética, ciertos factores externos también pueden provocar problemas de visión o agravar defectos oculares existentes.
Exposición a rayos ultravioleta (UV)
La radiación UV daña las estructuras del ojo y se asocia con:
- Cataratas
- Degeneración macular
- Cáncer de párpado (carcinoma basocelular o escamoso)
Protege tus ojos con gafas de sol con protección 100% UVA y UVB y un sombrero de ala ancha.
Falta de exposición solar en la infancia
Pasar poco tiempo al aire libre durante la infancia se relaciona con un mayor riesgo de miopía. La luz natural estimula la liberación de dopamina en el ojo, que ayuda a regular su desarrollo.
Otros factores que pueden provocar defectos visuales
Tabaco y vapeo
Fumar o vapear puede aumentar el riesgo de cataratas, DMAE, ojo seco y daño del nervio óptico. El riesgo se agrava en personas con enfermedades como la diabetes o trastornos tiroideos.
Edad
A partir de los 40 años, es común experimentar presbicia (dificultad para ver de cerca) por pérdida de elasticidad del cristalino. Se puede corregir fácilmente con gafas o lentillas.
Algunas enfermedades oculares, como el glaucoma o la DMAE, tienen relación directa tanto con la edad como con la herencia genética.
Traumatismos oculares
Golpes, quemaduras, lesiones deportivas o la entrada de objetos en el ojo pueden causar problemas visuales temporales o permanentes. En caso de accidente, acude rápidamente a revisión.
Problemas de salud general
Diversas enfermedades sistémicas pueden causar defectos oculares o empeorar la visión:
- Diabetes
- Colesterol alto
- Hipertensión
- Problemas cardíacos
- Ictus
- Tumores cerebrales
- Enfermedades tiroideas
- Artritis reumatoide
- Esclerosis múltiple
- Lupus
- Arteritis de células gigantes
- Albinismo
Si tienes alguno de estos problemas de salud y notas cambios en tu visión, consulta a un especialista cuanto antes. La detección precoz es fundamental.
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